DestacadosTurismo y Deporte

3.006 kilómetros hacia el sur: una travesía por los caminos rurales más profundos de Chile

Hay viajes que no se planean para ser cómodos. Se planean para ser recordados.
Este comenzó una madrugada en Santiago, cuando la ciudad aún dormía y la cordillera apenas se insinuaba en el retrovisor. Después de intensos trece días, volveríamos a donde iniciamos, quizás con el cuerpo cansado, el auto cubierto de polvo, sal y barro, pero con la certeza de haber cruzado algo más que territorio: habíamos atravesado una geografía emocional, única, mágica y maravillosa.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Curacautín.

Santiago – Curacautín: el portal hacia la Araucanía profunda

Salir de Santiago rumbo al sur es un ejercicio de transición. El paisaje se vuelve verde, los campos se ensanchan y el aire cambia. Curacautín aparece como una puerta discreta a la Araucanía andina, una localidad marcada por la herencia mapuche, la historia ferroviaria y el volcán Llaima como presencia constante.

A solo 5 kilómetros de Curacautín, nos internamos en uno de los primeros grandes hitos del viaje.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Curacautín.

Camping Canto del Agua: dormir escuchando el bosque

El Camping Canto del Agua no se visita, se habita. Rodeado de bosque nativo, con un río que murmura durante la noche, este camping ofrece algo cada vez más escaso: silencio verdadero.
Aquí, las mañanas comienzan con vapor saliendo del pasto, pájaros invisibles cantando entre coigües y el aroma del café mezclándose con tierra húmeda.

La atención de su amable dueña, doña Morelia, nos encantó, con sus historias y relatos de la zona, y la preocupación de que tuviésemos todas las comodidades necesarias.

Es un lugar ideal para detenerse, aclimatarse al sur y entender que este viaje no se trata de correr, sino de escuchar.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Volcán Llaima.

Parque Nacional Conguillío y Volcán Llaima: donde la tierra respira

Conguillío es uno de esos parques que parecen diseñados por un director de cine obsesionado con la épica. Araucarias milenarias, lagunas de origen volcánico y coladas de lava solidificadas que cuentan la historia viva del Volcán Llaima, uno de los más activos de Sudamérica.

Caminar por sus senderos es hacerlo sobre la memoria geológica del planeta. Aquí la naturaleza no es amable: es grandiosa. Y eso la vuelve profundamente honesta.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Lago Calafquén.

Lago Villarrica – Licanray – Lago Calafquén: el agua como hilo conductor

El sur se articula en torno al agua. El Lago Villarrica refleja volcanes y pueblos que viven de su pulso turístico. Más al sur, Licanray ofrece un ritmo más concurrido pero pausado, una mezcla perfecta entre cultura mapuche, playa lacustre y tardes eternas.

El Lago Calafquén fue uno de los grandes protagonistas del viaje. Sus orillas tranquilas, aguas transparentes, sus puestas de sol doradas y su temperatura amable lo convierten en un lugar perfecto para acampar y quedarse más tiempo del planeado.

Camping Lorena: un lugar familiar, a sólo pasos del centro

Ubicado a sólo pasos de Licanray, y de muy fácil acceso, llegamos al Camping Lorena, tranquilo, acogedor, y atendido por su propia dueña, la señora Rosa, que con mucha dedicación y amabilidad recibe a cada uno de sus visitantes. El Camping Lorena destaca por su tranquila playa y aguas cristalinas. Sin duda el lugar ideal para estar alejado del ruido, pero a metros de la ciudad.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Lago Ranco, Llifén.

Panguipulli – Futrono – Llifén – Lago Ranco: la ruta de los lagos menos obvios

La ruta que une Panguipulli, Futrono y Llifén es una lección de belleza silenciosa. Menos tránsito, más bosque, más vida local. El Lago Ranco permanese como un espejo inmenso rodeado por sectores con colinas suaves y en otros por montañas de corte recto, paredes de roca que llegan al cielo y que se imponen frente a sus habitantes. Sin duda una ruta con pueblos donde el tiempo parece negociar con la modernidad.

Aquí ocurrió uno de los grandes hallazgos gastronómicos del viaje.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Vivanco, Margarita La Sureña.

Foodtruck “Margarita La Sureña”, en Vivanco

En Vivanco, casi sin aviso, aparece el foodtruck Margarita La Sureña.
Empanadas, preparaciones caseras, sabores honestos. Comer aquí fue entender que el sur también se expresa en platos simples, bien hechos, con identidad. Un alto obligatorio para quienes recorren esta ruta.

Mientras saboreábamos unas enormes y exquisitas empanadas, conversar con Margarita, su alegre y emprendedora dueña, fue conocer una historia de esfuerzo, humildad y sacrificio, donde día a día, el premio se ve reflejado en el cariño de sus fieles clientes, y de todos quienes, por cosas del destino, la conocemos en la aventura.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Lago Llanquihue, Ensenada, Volcán Osorno.

Lago Puyehue – Lago Llanquihue – Ensenada: volcanes y agua infinita

El Lago Puyehue introduce una paleta más húmeda, más cerrada. Luego, el Lago Llanquihue irrumpe con fuerza: enorme, azul profundo, con el Volcán Osorno dominando el horizonte como una postal permanente.

Ensenada es el punto perfecto para recorrer los faldeos del volcán, caminar entre cascadas y sentir que la Patagonia norte comienza a insinuarse.


Puerto Varas – Puerto Montt – Angelmó: tradición y movimiento

Puerto Varas combina herencia alemana, arquitectura cuidada y una escena gastronómica en constante evolución. A pocos kilómetros, Puerto Montt muestra su rostro más crudo, portuario, funcional.

En Angelmó, los mercados y cocinerías siguen siendo una experiencia sensorial intensa: mariscos, humo, voces, historia viva del sur chileno.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Ferry Chacao, Chiloé.

Canal de Chacao – Ancud: cruzar a otro mundo

Cruzar el Canal de Chacao es un rito. No importa cuántas veces se haga: siempre se siente que uno entra a otro territorio. Chiloé no es solo una isla; es una cosmovisión.

Ancud, con su fuerte, su historia colonial y su costa salvaje, da la bienvenida con carácter.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Cucao, Chiloé, Ecocamping Costa Pacífico.

Lago Huillinco – Lago Cucao: la antesala del Pacífico

El interior de Chiloé es verde, ondulado, húmedo. Los lagos Huillinco y Cucao acompañan el camino hacia el extremo oeste de la isla, donde el continente se acaba.


Cucao y Parque Nacional Chiloé: donde termina la tierra

Ecocamping Costa Pacífico: dormir frente al océano

En Cucao, el Ecocamping Costa Pacífico redefine la experiencia de acampar. A pocos metros del océano Pacífico, con dunas, viento y cielos cambiantes, este lugar ofrece una conexión brutal con la naturaleza. Dormir aquí es escuchar el mar como un mantra constante.

Vicente, su administrador, fue un perfecto anfitrión, apasionado y en sintonía total con el entorno y lo que el camping quiere transmitir. Nos ayudó durante toda la estadía y nos facilitó todo lo necesario para que, en un lugar tan virgen y desconectado, tuviésemos la oportunidad de que la experiencia fuera mágica.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Parque Nacional Chiloé.

Y Cucao no descansa de entregar sorpresas y encantos. Caminar por el Parque Nacional Chiloé, entre bosque valdiviano y playas infinitas, es comprender por qué este lugar roza lo mítico.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Castro Chiloé.

Castro – Dalcahue – Curaco de Vélez: cultura viva

Castro, con sus palafitos y su iglesia patrimonial, muestra el rostro más conocido de Chiloé.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo,Dalcahue, Chiloé.


En Dalcahue, la feria artesanal y las cocinerías son una celebración del archipiélago: tejidos, madera, mariscos, recetas transmitidas por generaciones. Aquí se come lento y se conversa largo. Y por supuesto, nos dimos un gran gusto de disfrutar las sabrorsas pailas marinas de la zona, con mariscos y pescados recién sacados del mar.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Curaco de Vélez, Chiloé.

Curaco de Vélez sorprende por su tranquilidad, su limpieza y su identidad profundamente chilota.


Valdivia – Niebla: ríos, historia y cerveza

Ya de regreso en nuestra travesía, no podíamos dejar de visitar una joya: Valdivia, la ciudad que fluye. Literalmente. Ríos, lluvia, historia colonial y una escena cultural vibrante. Es considerada una de las ciudades más especiales de Chile. Sus tradiciones, cultura, naturaleza única y clima la destacan en nuestro país.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Cervecería Kunstmann, Valdivia.

Cervecería Kunstmann

El ecosistema cervecero de la región es enorme, lo que ha posicionado a Valdivia como la capital cervecera de Chile. Por eso, visitar Kunstmann es recorrer parte de la historia contemporánea de esta ciudad. Cerveza bien hecha, tradición alemana y un entorno que invita a quedarse más de una ronda.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Niebla.

Niebla y la Feria Costumbrista Caleta El Piojo

En Niebla, la Feria Costumbrista Caleta El Piojo es una joya local. Mariscos frescos, cocina simple y vista al mar. Mientras llovía suavemente, pero con una temperatura casi tropical, saboreamos unas equisitas y tradicionales empanadas y sopaipillas. Comer aquí es entender el vínculo directo entre comunidad y territorio.


Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Lago Calafquén, Camping Rincón Del Bajo.

Regreso al Lago Calafquén: cerrar el círculo

Camping Rincón del Bajo

El viaje cerró donde debía: en el Camping Rincón del Bajo, a orillas del Lago Calafquén. Un lugar sereno, aislado, ideal para procesar lo vivido. Aquí, el cuerpo descansa, y la mente aún más. Rodeado por centenarios bosques, rincones ocultos y senderos húmedos aún por la última lluvia, a uno lo transportan a un lugar mágico. Y caminar sobre el pasto que llega a la orilla, es realmente una experiencia única.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Lago Calafquén, Camping Rincón Del Bajo.

La enorme amabilidad de su dueño, don Martín, nos complementó esa tranquilidad y paz que uno necesita tener en esos lugares. Siempre atento y dispuesto a colaborar, y con una visión profunda de querer avanzar en su proyecto y así entregar cada vez más alegrías a sus visitantes.

Fueron 3.006 kilómetros por caminos rurales del sur de Chile, en vehículo, acampando bajo las estrellas la mayor parte del trayecto, siguiendo lagos, volcanes, bosques y mares interiores. Un viaje donde el tiempo se diluyó, donde cada curva traía una postal distinta y donde la naturaleza marcó el ritmo.
Este no es solo un relato de lugares. Es la crónica de una travesía donde el sur mostró su rostro más íntimo, salvaje y poético. Recomiendo Pirque, Travel, Nat Geo, Lago Calafquén, Camping Rincón Del Bajo.

Agradecidos además de don Martín por los kayaks que nos facilitó por un módico precio, y con los cuales pudimos internarnos al lago y recorrer sus costas desde otros increíbles ángulos, donde cada metro navegado era una postal nueva, y donde siempre el Volcán Villarrica era nuestro compañero de fondo. Una experiencia inolvidable.


13 días, 3.006 kilómetros, una certeza

Viajar por Chile, y más aún por sus desconocidos caminos rurales es una experiencia transformadora. No se trata solo de paisajes —que son extraordinarios—, sino de ritmos, personas, silencios y decisiones.

Este viaje confirmó algo esencial: la verdadera aventura no siempre está en lo lejano, sino en mirar con profundidad lo que tenemos cerca, pero a veces muy oculto.


Tu historia también merece ser contada

Si has recorrido el sur, si has vivido una travesía que te cambió, si el camino te enseñó algo que aún resuena, hay un lugar para tu relato.

Publica tu propia historia en RECOMIENDO PIRQUE, el mejor portal de cultura y viajes, donde las experiencias se convierten en reportajes que inspiran a otros a salir, explorar y vivir.

Porque algunos viajes no terminan cuando se apaga el motor.
Continúan cuando se escriben.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *