Club de Polo Pirque, y la importancia del polo pircano

Esta comuna es inagotable y lo comprobamos al aceptar una invitación que el Club de Polo Pirque nos extendió, ¿el lugar?, La Nogalada, ¿el contexto?, una jornada de entrenamiento en una cálida tarde de verano, oportunidad que tuvimos para acercarnos a este club federado que cuenta con 20 equipos, que se dividen en tres series: la Serie A, a 10 goles, la Serie B, a 6 goles; y la Serie C, a 3 goles.

El pasto es una alfombra verde y los jugadores son verdaderos centauros practicando un deporte en equipo, también conocimos a algunos petiseros, y con ellos el arte y dedicación de cuidar y preparar a los caballos para este deporte, en esta comuna tan diversa que también es uno de los centros de polo más importante de Chile. 

Origen y presente del polo en Pirque 

Hernan Prieto, actual presidente de Polo Pirque, nos informó que esta organización deportiva lleva 37 años de vida, y que en un comienzo “Polo Pirque partió como un polo rural, con parrilla prendida y de gran ambiente familiar al final de los partidos”.

En cuanto a su presente, que tal vez no está en la retina de la mayoría por no ser fútbol o un deporte “tradicional”, Hernán nos cuenta que se ha desarrollado raudamente pero siempre manteniendo una esencia familiar y de amistad, “este ha sido el tono de nuestra liga. Se juega un polo entretenido, con canchas muy seguras, en un ambiente muy disperso y  de buena convivencia. De todas formas hemos crecido de manera impresionante, a tal punto que Pirque se ha transformado en una subcapital del polo de Santiago.”


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Además de este lugar, La Nogalada, el Club de Pirque Polo se practica y se juega en Las Majadas, El Llano, El Raco y en Santa Rita; y con respecto a su misión el presidente de Pirque Polo sostuvo, “Los grandes objetivos son tener canchas seguras y de muy buen nivel para así poder atraer poleros de alto handicap, lo que nos permitirá ampliar las series y mejorar el nivel de nuestro polo, por otro lado, apuntamos a potenciar a nuestra escuelita de polo para poder formar buenos jugadores, con valores y espíritu deportivo.”

Experiencia de los jugadores de Polo Pirque 

También tuvimos la oportunidad de conversar con Cristobal Achurra, El Zombie, quien sostuvo acerca de las características del polo pircano, “la gran gracia es que se integraron jugadores que estaban recién partiendo, lo que creó una masa crítica mucho más amplia que le dará mucha proyección al polo de Pirque”.

Cristobal, que comenzó a jugar desde los 15 años, nos contó que esta cancha en La Nogalada es prácticamente nueva, ya que es el segundo año que se utiliza, comentando sobre estas tardes de entrenamiento, “se le da mucho tiraje y oportunidad a los que quieren aprender este deporte, sobre todo a los niños, carácter familiar muy propio de este lugar”.

Otro de los presentes es Pedro Daza, médico y practicante del polo, quien señala al respecto, “la especialidad del polo como deporte se da porque es muy completo, es muy competitivo y de mucha adrenalina, representa a dos ejércitos que se enfrentan. Además, al ser un deporte muy riesgoso los jugadores deben tener mucho control de sí mismos, guardar las pasiones”.

 A lo anterior y sobre la experiencia de jugar polo en La Nogalada, Pedro Daza agrega, “incorpora a todo el grupo familiar, es una arista bonita, ya que se le transmite a los miembros de la familia el amor por los animales y la naturaleza, y esto en tiempos de sedentarismo y de exceso de pantallas, es muy necesario”. 

La labor integradora y fundamental de los petiseros 

Si los caballos no están en forma y preparados para rendir en el polo, sin importar la excelencia del jinete, de seguro no se logrará un buen juego, Rodrigo Galaz, más conocido como el Chilla, nos aclara que “si no se tiene pasión para este trabajo, no sirve, es una labor 24/7 y todo el año, uno se va a la casa pero mantiene en mente qué hay que hacer con los caballos, es una pega que se ama harto pero a la vez es esclavizante”.

El Chilla es un petisero de primer nivel. Su relación es de piel con los caballos y desde los 12 años, su voz experimentada nos revela que para ser un buen petisero, “la experiencia puede acompañar, pero lo importante en este trabajo es no cerrarse porque aquí uno se muere y no termina de aprender.

Si no se vive con pasión los caballos no se es nada y ellos pueden olfatear eso. Cuando se está de mal humor, ellos saben quiénes los van a cuidar y sienten la disposición que uno tiene hacia ellos”. 

Un petisero como la unión necesaria para realizar buenos resultados en el polo. La clave para alcanzar la sincronía que se necesita entre jinete y caballo. No obstante, es una labor sacrificante, en la que muchas veces se tiene que dejar un poco de lado la familia. 

Con relación a lo mencionado en el párrafo anterior, el Chilla menciona que “antes debía estar 11 meses del año en el extranjero; los últimos 6 años cambió a estar 6 meses allá y 6 meses acá.

Este experimentado petisero cumple su labor acá y en Inglaterra. Esto hace ya 24 años. Nos confesó que conoce Estados Unidos, Australia y casi toda Europa gracias al polo. Sentenciando sobre su labor, “siento que uno nace con un chip en el cuerpo que nos dice ese es tu destino; yo tuve la suerte de trabajar en esto, ya que mi pasión son los caballos”.

Polo, un deporte para los amantes de los caballos 

Otro de los consultado en esta ocasión fue el médico veterinario Gonzalo González. Hace 31 años vinculado a Pirque y hace 7 viviendo acá, “el polo produce la crianza y el cuidado de los caballos. Además, le da pega a toda la comunidad, la mantención del pasto, el transporte, nosotros, los médicos veterinarios, petiseros. Todo esto se traduce en una gran dinámica de recursos, los jugadores de polo invierten mucho y toda esa plata llega a Pirque”.

Sobre jugar en La Nogalada, Gonzalo agregó que “hoy fue una buena práctica, Valenzuela y Mateo probaron caballos nuevos. Llevo jugando hace 12 años en la Serie Pirque, en la serie B, en la de 6 y 5 goles. Yo me atrevería a decir que Pirque es el segundo centro de polo más importante de Chile”.

Para concluir y representar un sentir que comparten jinetes y petiseros, este médico veterinario sostuvo: “el polo se convierte en una adicción. Estás todo el día pensando en el partido que viene; en entrenar, en arreglar los tacos, en cómo andan los caballos, tu relación con los petiseros. Además, el polo es un deporte muy inclusivo, esto al no tener un límite de edad”.

Agradecimientos: TodoPirque

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